Revivir pasado.
Me encuentro sola en mi estancia, y es que si no fuese así la preocupación no sería visible en mi cara.
Ojos almendrados tristes, ceño estrictamente cuidado y fruncido, labios gruesos formando una fina línea... y ese pensamiento que de mi cabeza no emigra. Revivir lo que pasaste hace tiempo no siempre es agradable, y es que la mente es caprichosa, pues recuerda lo que quiere. Alegrías por doquier si así es como te encuentras. Depresiones peores o pensamientos que no te hacen salir de tu estado momentáneo. Enfados que se centran en un problema o en lo que los provocó sin intentar solucionarlo, para mantenerte odiando. Enfados... solo recuerda los enfados más grandes. Y es que si recordásemos con todo lujo de detalles todo lo que hacemos o vemos a lo largo de nuestra vida... utilizaríamos más mente de la que actualmente usamos, cierto, pero nos costaría más razonar, y nuestro instinto quedaría frenado por demasiadas cosas desechables. Si te empeñas en olvidar algo o a alguien.... te cuesta mucho tiempo, debido a que tu mente es reticente a complacer tus inquietudes y deseos. Sin embargo, cosas que quieres que perduren en tu memoria, solo lo hacen si esta quiere. No se nos permite considerar a la mente como a algo externo, sino que nos dicen que como se encuentra dentro de tu mismo cuerpo, eres tú y punto final. Pero yo no lo veo así, ya que es una parte de ti que actúa incontables veces con sus apetencias y pareceres. Al igual que el cuerpo, que no siempre puedes controlar que actúe o se comporte como tu deseas, sino, más bien, debes tu adaptarte a como se encuentra este y actuar en consecuencia de ello para poder hacer lo que de verdad quieres. Cierto es que quien no mantiene al cuerpo y a la mente en forma, no es digno de decir esto es mío, y es natural que todo nosotros tengamos nuestras necesidades independientes de quien controla y lleva el mandato, y que si no se cumplen en un cierto período de tiempo, el mismo cuerpo o mente se resienten y tienden a hacerlos por ellos mismo, desobedeciéndote, cosa que no está del todo bien, pero que nos buscamos si no miras por ti mismo, por cada una de tus partes de las que estás compuesto.
Pero, si procuras que todo tú se encuentre satisfecho y en armonía, si ofreces y cedes ante las necesidades que posees, si calmas y procuras por lograr los retos u obligaciones que te imponen en tu interior... ¿Por qué, aun así, en ocasiones, sientes un vacío que no consigues exterminar con todo lo imaginable? ¿Dónde se encuentra la satisfacción plena que tan difícil y en tan escasas ocasiones se alcanza? ¿De dónde surgen los problemas que provocan que la perfección de funcionamiento se tambalée?
Para evitar revivir cosas pasadas, lo mejor es hallar el origen de estas, y así y solo así, podrás evitar tener que revivirlas, o simplemente, lograrás estar un paso por delante a lo que vaya a ocurrir y acortar el plazo de transición de la reexperiencia.

Manolito MrBlogger dijo
Alguien me dijo un día que la vida no es un círculo, donde se repite el pasado contínuamente. En realidad la vida es un muelle, un resorte: parece que damos vueltas y que repetimos las mismas cosas, pero siempre vamos avanzando un poquito. Aunque parezca lo mismo y que siempre cometemos los mismos errores, estamos más adelante. Solo nos queda seguir avanzando porque al siguiente recodo nos esperan los buenos momentos de nuevo. Y aunque parezca que no puedes escapar de círculos viciosos que te mantienen siempre en el mismo estado, siempre existe una manera de romperlos y buscar tu camino. Hacia delante, siempre hacia delante. Un abrazo.
15 Agosto 2010 | 03:57 PM