Las amigas de mi amiga soledad.
Desconfianza.
Una palabra bastante común entre todas las personas y que no suele ser bien recibida pero que en cambio esta en quien menos te lo esperas. Hablar con una persona que no confía en tí es como hablar con un desconocido. Pero si esa persona es un ser querido es como un puñal en el corazón.
Otra vez las lágrimas surcan mi rostro, quemándome las mejillas. El dolor de cabeza ya es mortal. Después de una semana horrible, aparecen las únicas personas en las que aun confiaba para traerme el regalo de cumpleaños por adelantado. La desconfianza.
Después de esta preciosa semana llena de dolores de cabeza, lágrimas, sueño, enorme pérdida del apetito... sumémosle la única amiga fiel que me queda, soledad, y ahora también otra amiga mejor aun que esta, depresión... y obtendrás un enorme negativismo, o sea, yo.
Con paso firme y decidido me dirijo a la cima de esta montaña invertida. Ya siento el aroma de la locura y los susurros del suicidio en mis oidos. Solo una cosa me hace dejar de avanzar a mi propio fin llevada de la mano de mis "seres queridos", mi vía de escape. Y no hablo de la música, porque esta semana se me rompió el mp4 y ha provocado que me hunda más aun de lo que ya estoy, sino de lo único que me ha salvado de estos "seres queridos", los estudios y mi otra yo.
Pensé que al comerme el corazón dejaría de sentir dolor pero veo que no es así porque me quedaron pedazitos de este repartidos y escondidos en mi cuerpo. Pero una vez eliminados estos, ya si que puedo afirmar que me siento completamente muerta por dentro.


Antonio dijo
Siempre vas a encontrar personas que te traicionarán. Es triste, pero es cierto. Lo único que te queda, o que te debe quedar, para siempre es tu familia, un puñado de amig@s (no más de 4 ó 5) y tú misma.
Lo repetiré: tú misma.
Porque lo único que te puede salvar es la esperanza, tu propia fortaleza, la búsqueda de una situación mejor, y la confianza en ti misma.
Busca siempre la forma de mejorar, muéstrate segura de ti misma y cree que lo mejor está por llegar.
Está bien que te comas tu propio corazón (metafóricamente), pero ni así dejarás de sentir. Las personas sentimos, es lo que hacemos. Y de cualquier situación se puede aprender algo.
Anda, chica, recapacita, toma perspectiva de la situación, descubre lo bueno que tienes, lo que quieres conseguir... y luego me cuentas, ¿vale?
Un beso.
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;)
8 Noviembre 2008 | 03:05 AM